¡Enhorabuena!… y a trabajar todos juntos

Una vez conclusas tanto la muy limitada campaña electoral como la jornada de voto; una vez conocidos los datos correspondientes y, dejando a un lado otros aspectos que me hubiera gustado, como a la inmensa mayoría, que no se hubieran producido, quiero en primer lugar, felicitar a la comunidad universitaria por la excelente participación obtenida.    Creo que es muy importante concienciarse de que pertenecemos a una institución que, aunque debe regirse por criterios académicos, permite que los que en ella estamos, trabajamos, a los que en ella y por ella nos hemos desarrollado como personas, amén de como docentes, discentes o personal administrativo, posibilita una participación en la toma de decisiones que debe ser ejercida con responsabilidad. En este caso, la elección del Rector, entre dos candidatos cuyos resultados creo que han sido muy meritorios.

Quiero felicitar a Javier Ramos, nuestro próximo Rector, mi Rector, por haber sido el ganador de estas reñidas elecciones. No hay duda alguna. En democracia, la legitimidad de origen en los cargos electos se logra así: compitiendo electoralmente y alcanzado el triunfo. Enhorabuena Javier y, como he tenido la ocasión de hacerlo personalmente, te deseo todos los éxitos en tu tarea de gobierno. Tus logros en la gestión serán los nuestros, serán los de toda la Universidad Rey Juan Carlos. ¡Menuda responsabilidad!

Pero no quiero dejar de destacar los más que dignos resultados alcanzados por Rosa Berganza. Muchas felicidades también a la otra candidata en liza por unos números muy importantes, que reflejan la opinión de una buena parte de nuestros estudiantes, profesores y personal administrativo. No cabe duda alguna… Ninguna.

Solo alguien alejado de la realidad de la Universidad Rey Juan Carlos, de los deseos de sus estudiantes, de sus profesores, incluso de los diferentes campus, puede negar la realidad poliédrica que nos ofrece el escrutinio de los votos. Insensatos los encontramos en todos los lados, pero creo que deben dejar de ser protagonistas de una historia que, obviamente, no es la suya.

La sensatez debe imponerse; creo, además, que ambos candidatos atesoran la suficiente para saber, ya lo escribía en mi primera entrada de este blog, que aunque, sin duda, debe prevalecer el programa y equipo del candidato ganador, de Javier Ramos, para asumir que «en situaciones como la actual, (…) es aún más importante para la Universidad Rey Juan Carlos, tranquilizar los ánimos, pararse a pensar, discutir proyectos académicos, consensuar ideas y aplicarlas (…)».

Y es que, para la inmensa mayoría de los miembros de nuestra comunidad universitaria, alejados todos ya de fuegos de artificio, de brillos y de negreces, de tantos y tan desmedidos y tan desproporcionados elogios e improperios, para esa inmensa mayoría,  lo importante es que se adopten las medidas adecuadas para mejorar la docencia, la investigación, la gestión… y no se nos olvide nunca, la necesaria convivencia.

Hoy ya nos enfrentamos, tú mucho más, Javier, a lo realmente importante: gobernar. Espero que, todos juntos, trabajando cada uno en la tarea que nos corresponda, olvidemos rencillas y trincheras que a muy pocos interesan; que las lanzas se tornen podaderas en frase evangélica. Y que el mañana de la Universidad Rey Juan Carlos se escriba conjuntamente, con el esfuerzo de todos, con el respeto de todos.

¿Has visto el nuevo post del blog?

Ante un nuevo paso de las musas al teatro

CERRAR
Mejora la URJC